El teléfono, las citas, los recordatorios y las reseñas de tu establecimiento, funcionando solos. Tú sigues a lo tuyo.
Desde 49€/mes · sin permanencia · se prueba antes de publicarse
Las citas se apuntan a mano, el teléfono se coge cuando se puede y lo que no se apunta, se pierde.
Nadie manda el recordatorio, nadie pide la reseña, nadie avisa de que el trabajo está listo. Siempre hay algo más urgente.
Esas tareas pasan a hacerse solas. Sin cambiar cómo trabajáis y sin tirar el programa que ya usáis.
Nada de proyectos a medida de seis meses. Cada pieza funciona sola, se monta en días y se paga aparte.
Un agente de voz contesta 24 horas, entiende qué quieren, coge la cita y deriva cuando hace falta una persona.
Citas online reales, con tus huecos y tus horarios. Se acabó la libreta y las citas pisadas.
Confirmaciones, recordatorios y avisos automáticos por el canal que la gente sí abre.
Se piden solas al cliente que salió contento, y las que llegan se responden sin que nadie se siente a hacerlo.
Cada llamada, cita o consulta cae al móvil de quien le toca, sin que nadie tenga que mirar nada.
Presupuestos, conformidades y facturas en digital. Con VeriFactu a la vuelta de la esquina, mejor llegar antes que a la carrera.
Cada sector se moderniza por sitios distintos. Pulsa el tuyo y verás qué se puede dejar funcionando solo — y por dónde empezaríamos nosotros.
Qué se apunta dónde, qué se os escapa y qué programa usáis. Una visita o una llamada, sin compromiso.
Con vuestros datos y llamadas reales, antes de que lo vea ningún cliente vuestro.
Y seguimos detrás: si cambia algo en el negocio, cambiamos la automatización.
Estoy muy enfadado, me cobraron 120 euros y el problema sigue igual, esto es una tomadura de pelo.
Entiendo, lamento las molestias. ¿Me puede decir su nombre, por favor, para trasladar su queja al responsable?
Grabado en pruebas reales. Así entiende, calma y deriva una llamada difícil — sea cual sea el negocio.
¿Tengo que cambiar el programa que uso?
No. Lo normal es montar las piezas encima de lo que ya tenéis. Solo se cambia algo si lo que hay os está estorbando de verdad.
¿Por dónde se empieza?
Por la que más duele. En la mayoría de negocios es el teléfono; en clínicas suele ser el recordatorio de citas. Se empieza por una y se añaden las demás cuando esa ya va sola.
¿Hay que contratarlo todo?
No. Cuota base y piezas sueltas. Se paga lo que se usa.
¿Qué pasa si el agente no sabe responder algo?
Lo dice con claridad y pasa la llamada a una persona del equipo — no se lo inventa.
¿Y la grabación de las llamadas?
Se avisa al inicio de cada llamada, tal y como exige la normativa española de protección de datos.
¿Y si mi negocio no está en la lista?
Los seis de arriba son los más habituales, no los únicos. Si tu negocio recibe llamadas y da citas, encaja.
Cuéntanos cómo trabajáis hoy y te decimos, sin compromiso, qué se puede dejar funcionando solo la semana que viene.
O escríbenos directamente a hola@deika.eu